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Cuidar del cabello

El brillo y la suavidad del cabello dependen de la naturaleza del mismo, así como del estado general de su salud, de su alimentación y, también, de los cuidados que les preste diariamente: lavar, secar, cepillar… Descubra los cuidados que ha de tener a diario para lucir un cabello que refleje salud !

• En el plano de la higiene, es suficiente lavar el cabello cada 2-4 días. La opción de lavarlo todos los días es una cuestión de confort personal. Sin embargo, debe saber que los lavados demasiado frecuentes pueden hacer que el cabello se vuelva rápidamente más graso.

• Elija un champú suave, adaptado a la naturaleza de sus cabellos. Aplique una pequeña cantidad y haga espuma. Aproveche el lavado para masajear delicadamente el cuero cabelludo con la punta de los dedos: este gesto activa la circulación y mejora el aporte de nutrientes esenciales para la raíz del cabello. Finalmente, enjuague con mucho cuidado: los restos de champú dejan el cabello pesado y sin brillo.

Es inútil infligir a su cabello un enjuague con agua helada: el mito de que el agua fría deja el cabello brillante no tiene ninguna base científica.

• Una vez a la semana, aplique un tratamiento nutritivo después del lavado. Los aceites, que se deben aplicar y dejar que actúen antes del lavado, ayudan de igual forma a nutrir el cabello en profundidad.

• Si su cabello es fino, seco o quebradizo, espere hasta que esté seco para desenredarlo: los cabellos son más frágiles cuando están mojados. En todos los casos, actúe con pequeños movimientos, empezando por las puntas y subiendo progresivamente hasta la raíz.

• Después del lavado envuelva el cabello, sin frotar, en una toalla suave. Siempre que pueda, deje que se seque naturalmente.

• Si usa un secador, opte por el aire templado en lugar del caliente, ya que este es agresivo para la fibra capilar, y no lo acerque demasiado al cabello.

Evite la plancha de alisar por ser muy agresiva para la fibra de los cabellos, o utilícela solo de forma excepcional.

No haga coloración capilar más de una vez al mes, y prefiera las fórmulas sin amoniaco, ya que son menos corrosivas.

Cepille delicadamente el cabello por la mañana y por la noche con un cepillo de cabello natural, que es más adecuado para la fibra capilar. Cepillar el cabello por la noche lo limpia del polvo y de las impurezas acumulados durante el día.

Siga una dieta variada y equilibrada. Tenga un cuidado especial en consumir proteínas, hierro, zinc, magnesio y vitaminas, nutrientes esenciales para la salud del cabello.

• Haga varias veces al año tratamientos con complementos alimenticios fortificantes para el cabello.