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Cabellos secos y quebradizos

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Cabellos secos, quebradizos, difíciles de peinar, ásperos al tacto… Todas estas señales revelan una alteración de la película hidrolipídica protectora del cabello que puede deberse a un desequilibrio interno o a agresiones repetidas. Vea nuestros consejos para recuperar unos cabellos sedosos, suaves, y bien hidratados.

 

 

 

Entender el cabello seco

Normalmente los cabellos, al igual que la piel, están cubiertos por una película hidrolipídica compuesta de sebo y sudor, que tienen su origen en las glándulas sebáceas y sudoríparas. Hidratante, nutritiva y protectora, esta película es una barrera natural que aísla el pelo de las agresiones externas. Es indispensable para su brillo y suavidad.

Pero puede verse alterada por diversas razones :

Factores internos: la actividad de las glándulas sebáceas puede disminuir debido a carencias alimentarias, problemas circulatorios en el cuero cabelludo, alteraciones hormonales (principalmente en la menopausia), estrés…

Factores externos: el sebo que cubre el cabello puede ser decapado por tratamientos capilares agresivos (champús corrosivos, coloraciones, permanentes, alisadores, cepillado enérgico, secado demasiado caliente…), por el sol, el agua de mar o el cloro de las piscinas.

La queratina que forma el tallo capilar (la parte visible del cabello) queda expuesta al desnudo y debilitada y pierde elasticidad. Las escamas que componen la parte más externa del cabello dejan de encajar correctamente unas en las otras y adquieren un aspecto irregular. Los cabellos se vuelven secos, ásperos y quebradizos; se enredan con facilidad y son difíciles de peinar.

Tratar el cabello seco

Siga una dieta equilibrada: proteínas, vitaminas, oligoelementos, minerales y ácidos grasos esenciales en cantidad suficiente son indispensables para nutrir su cabello diariamente. Consuma almendras, nueces y avellanas, cereales integrales y pescado azul.

Evite las coloraciones capilares, las permanentes, las tenazas de rizar y las planchas alisadoras, ya que debilitan el cabello.

• Una o dos veces a la semana, aplique un aceite capilar antes del champú para nutrir su cabello en profundidad. Deje actuar durante al menos 20 minutos.

• Lave el cabello con un champú suave y nutritivo, específicamente formulado para cabellos secos, eventualmente seguido de un tratamiento. Evite los lavados demasiado frecuentes (incluso muy suaves) que desgastan inevitablemente los cabellos.

Enjuague completamente el pelo con agua templada o fría: evite el agua caliente pues tiene un efecto secante. Enjuáguelo suavemente, sin frotar, con una toalla.

Deje que el pelo seque naturalmente siempre que sea posible. Cuando use secador, manténgalo a una buena distancia y opte por el aire templado.

Desenrede el pelo delicadamente, sin tirar de los nudos, con un cepillo de fibras naturales.

Masajee regularmente el cuero cabelludo para activar la circulación sanguínea: así mejora el aporte de los nutrientes esenciales a la raíz del pelo.

• Si las puntas del pelo están espigadas, córtelas unos centímetros.

• En las vacaciones, lave el pelo con agua dulce después de cada baño de mar.

• Haga varias veces por año tratamientos con complementos alimenticios nutritivos para el cabello.